|
El
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH en sus
siglas españolas y ADHD en las inglesas) es en la actualidad un
diagnóstico que se construye sobre la base de dos factores:
inatención e hiperactividad-impulsividad. El manual de la Asociación
Psiquiátrica Americana nos provee de un listado de 9 indicadores de
inatención y 9 de hiperactividad e impulsividad, mediante su uso y
el respeto de otros criterios se realizan los diagnósticos de los
posibles tipos de TDAH.
Lo
importante para nuestro artículo es el subtipo predominantemente
desatento: muchos niños, presentan algunos pocos o ningún síntoma
de hiperactividad e impulsividad (menos de 6 de los 9 del listado
mencionado) en conjunción con abundantes síntomas de inatención
(6 o más del listado respectivo). A ellos les está reservada esta
categoría o subcategoría diagnóstica. La cuestión de género
tiene su relevancia, ya que la distribución por sexos es bastante
diferente (ver Tabla 1), aunque como demuestra la investigación más
reciente, no es tan marcada como se creía.
|
Tabla
1
Datos
Relevantes del Estudio de Prevalencia Argentino DSM-IV sobre
801 niños
|
|
Escolaridad:
1ro a 3er año
|
|
Demografía
de acuerdo a censos
|
|
Prevalencia
total independientemente de edad o sexo: 7,86%
|
|
Tipo
Combinado
|
|
Tipo
Desatento
|
|
Mujeres
|
Varones
|
Mujeres
|
Varones
|
Mujeres
|
Varones
|
|
0.99%
|
2,4%
|
1,49%
|
1,24%
|
0,99%
|
0,62%
|
|
Total
TC: 3,49 %
|
Total
T H-I: 2,74%
|
Total
T. Desatento: 1,62%
|
Es sabido que el
grueso de la investigación del TDAH en general no ha tenido el buen
criterio de discriminar las poblaciones por subtipos. Este hecho se
está revirtiendo a pasos acelerados. ¿Cuál es la relevancia de
estas cuestiones? Principalmente, el hecho de que no todos los niños
con TDAH presentan las mismas características (para eso las tipologías
y en tal sentido, puede ser instructivo estudiar la Tabla 2), pero
como veremos, dentro de la tipología con predomino de síntomas de
desatención, también tenemos otra variedad. Todas estas
diferencias implican cambios importantes en la intensidad y
modalidad de los desajustes por un lado y por el otro, en
modificaciones importantes en el tratamiento.
Este
breve artículo intenta presentar algunos datos estadísticos
surgidos de un estudio poblacional hecho en Argentina, compartir
algunos hallazgos comunes en la literatura y realizar una breve
reflexión sobre la falta de homogeneidad del tipo de TDAH con
predominio de síntomas de desatención.
|
Trastorno
Atencional con Hiperactividad
|
Trastorno
Atencional sin Hiperactividad
|
|
+
dificultades grafo-motoras y disgrafías.
|
|
|
|
+
porcentaje de dificultades académicas. Trastornos de
Aprendizaje en un 60%.
Mucho
menor rendimiento en el área de cálculo.
|
|
+
comorbilidades
|
|
|
Más
común en la infancia: 85%
|
Más
común en la adolescencia
|
|
+
actividad motriz.
+
nivel de impulsividad
+
% de comorbilidad (60%). +
problemas en el desarrollo de habilidades sociales.
+
dificultades visoespaciales
|
+
de Trastorno de Aprendizaje de la Lectura.
-
¯
% de comorbilidad en Trastornos de Conducta
|
|
Dificultades
en mantener el nivel atencional: tiempo de atención corto
|
Trastorno
atencional por sobre enfoque. Procesamiento de la información
lento.
|
|
Familiares
con +
% de uso de drogas:
+
indicadores de impulsividad y agresión
+
problemas de conducta en la escuela
+
derivaciones a servicios psicológicos
|
Familiares
con alto nivel de Trastornos de Ansiedad y Aprendizaje
|
|
+
% de psicopatología en los padres de los niños con ADHD y
Trastorno de Conducta que en los niños s/hiperactividad
|
|
|
61%
de comorbilidades
+
de síntomas severos de Trastornos de Conducta
+
impulsividad
|
|
|
+
Externalización de síntomas
|
+
Internalización de Síntomas
+
Retracción social
|
En
la Argentina la Fundación TDAH realizó el primer estudio epidemiológico
en una población de 801 de 1 a 3 años de la escuela primaria Se
utilizaron los criterios del DSM-IV para el diagnóstico en una
entrevista estructurada. Los resultados más simples están en la
Tabla 1, en el que hemos resaltado los números relevantes. La
investigación de indicador por indicador nos mostró que había un
pequeño grupo de niños desatentos que no presentaban síntoma
alguno de hiperactividad o impulsividad. Este número pequeño de niños
representaban el 14,6% del total de los desatentos puros. Es sumamente importante
establecer que estos niños aunque parecidos al resto de los
inatentos a su vez se diferenciaban manifiestamente. Las principales
diferencias eran las siguientes: tenían un tiempo cognitivo lento,
eran más bien hipoactivos en vez de hiperactivos (eran
manifiestamente menos activos que los niños no hiperactivos), no
presentaban indicadores de impulsividad, tenían un comportamiento más
enfocado en su mundo interior (soñadores), eran respetuosos de los
demás, poco asertivos y presentaban mayores problemas de
aprendizaje y trastornos por internalización de síntomas.
A
la luz de estos hallazgos que nuestro estudio poblacional solo el
tiene el mérito de haberlo verificado en población hispana, sería
recomendable que se comenzaran a tomar en cuenta algunos criterios
adicionales para el diagnóstico del TDAH predominantemente
inatento:
·
Permanece
absorto o en sueños diurnos
·
No mantiene
un nivel apropiado de energía
·
Parece apático,
como sin interés por las cosas.
La
verdad es que cuando estudiamos a los niños con problemas de atención
que no tienen síntomas de hiperactividad e impulsividad nos
encontramos con situaciones en buena medida diferente. No en vano,
se estudia la posibilidad de establecer una tipología específica
para estos niños.
Desde
la óptica del tratamiento, es sabido que la respuesta a los
estimulantes es parcialmente diferente frente a los estimulantes en
todos los niños inatentos. El entrenamiento de los padres de estos
niños no apunta en general a modificar comportamientos
perturbadores. En la psicoterapia directamente enfocada en el niño,
es crucial el trabajo sobre la codificación de las condiciones
ambientales que participan en la organización de la conducta ya que
están más atentos a las claves exteriores que interiores, a
mejorar la comunicación, la autoestima, la asertividad, la motivación,
el desarrollo de habilidades sociales y finalmente, el desarrollo de
la metacognición para que puedan organizarse, atender y bloquear
las interferencias cognitivas internas. El algoritmo de tratamiento
psicosocial tiene sustanciales diferencias.
|