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El viernes 3 de septiembre del 2004 la Ministra de Salud tuvo
la amabilidad de recibirme —gracias
a una cita concertada por la congresista Cecilia Tait— ante el
malestar que existe en nuestro medio por la dificultad creciente
para comprar el Ritalin. En una cordial reunión, conversamos sobre
diversos aspectos relacionados con las
estrictas regulaciones —que se han endurecido aun más en
el último mes y medio— con respecto a la venta del mencionado
medicamento en nuestro país que han causado justificada preocupación
a los padres de los miles de niños y adolescentes, y a los
pacientes adultos con el Trastorno por Déficit de Atención con
Hiperactividad (TDAH) a quienes ayuda este medicamento.
La Dra. Pilar Mazzetti, como brillante neuróloga que
es, conoce y acepta la literatura médica académica que demuestra
—más allá de cualquier duda— que el Ritalin (metilfenidato)
nada tiene que ver con las drogas que pueden causar adicción o
dependencia o que tienen alto potencial de abuso, y que por lo tanto
las precauciones y controles con los que se le vende, no responden a
la realidad científica. Pero como Ministra de Salud del Perú, está
obligada a cumplir con los acuerdos internacionales suscritos por
nuestro país y por lo tanto las regulaciones actuales son
ineludibles; de no ser así, nuestro país estaría sujeto a
sanciones. Expresó que la única manera de hacer menos rígidos los
controles sería que el Perú presentara una moción de
reconsideración a los organismos internacionales; quedó abierta la
posibilidad de seguir ese camino, que debería ser considerada
seriamente.
La Ministra, dando muestra de una excelente disposición
por ayudar, se comprometió a simplificar los trámites para que los
médicos adquieran los nuevos recetarios numerados que ahora son
obligatorios, permitiendo que el profesional pueda efectuar todos
los trámites en forma sumaria en una sola oficina y adquirir
inmediatamente dichos recetarios; también se comprometió a
divulgar estos trámites simplificados a través de este número del
boletín, para que los padres puedan informar a los médicos que
tratan a sus hijos sobre esto.1 También ordenó enviar
una comunicación a los farmacias y boticas para instruirlas con
respecto a las disposiciones reglamentarias sobre la venta de
Ritalin y así evitar lo que venía ocurriendo, que cada farmacia o
botica inventaba su propio reglamento, dificultando aun más la
venta del medicamento.
Otro compromiso suyo, que agradecemos, fue el de
publicar también en nuestro boletín, una declaración del
Ministerio de Salud en la que se explique la razón de las estrictas
regulaciones —los convenios internacionales que tienen fuerza de
ley— y de esta manera evitar que los padres se preocupen
innecesariamente pensando que si es tan difícil comprar Ritalin es
porque es una droga que puede causar dependencia, lo que nada tiene
que ver con la realidad (ver nota a pie de página).
A continuación está la información, con sus
respectivos enlaces, que entregué a la Dra. Mazzetti y que
demuestra la ausencia de evidencia de que el Ritalin pueda
significar algún riesgo para los pacientes.
¿QUÉ PRUEBAS EXISTEN DE QUE EL RITALIN SEA UNA DROGA QUE
PUEDA LLEVAR A LA ADICCIÓN O DE QUE TENGA ALTO POTENCIAL DE ABUSO,
Y QUE JUSTIFIQUEN LOS CONTROLES QUE EXISTEN ACTUALMENTE EN SU VENTA?
Ninguna;
numerosos
artículos médicos respaldan esta aseveración. El punto de vista
actual, aceptado ampliamente por los médicos que tienen
conocimientos y experiencia en el tema, es que lejos de producir o
favorecer la adicción, el Ritalin más bien protege de ella a los
pacientes con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad
(TDAH) que lo reciben. Hay que hacer notar que los estudios se
refieren en general a los medicamentos estimulantes; como el
metilfenidato o Ritalin es el más usado, por amplio margen, en los
últimos 30 años, dichos resultados corresponden fundamentalmente a
este medicamento.
En la literatura médica
académica existen por lo menos doce estudios que respaldan esto,
contra uno solo —que ha sido muchas veces criticado por su
metodología defectuosa—, que afirma lo contrario. Esto está reseñado
y discutido ampliamente en el artículo del Dr. Russell Barkley —un psicólogo que es una autoridad en el campo
del TDAH— aparecido
en enero del 2003 en la revista Pediatrics.
Russell A. Barkley, Mariellen Fischer, Lori Smallish
and Kenneth Fletcher. Does the Treatment of
Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder with Stimulants Contribute
to Drug Use/Abuse? A 13-year Prospective Study. Pediatrics, Vol. 111 n.º 1. January 2003 (ver especialmente
las páginas 98 y 99).
Enlace al artículo completo:
http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/111/1/97
Enlace a un resumen del artículo:
http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/abstract/111/1/97
El Dr. Joseph Biederman,
de la Universidad de Harvard —una
autoridad médica reconocida en el campo del TDAH— en dos excelentes artículos, de 1999 y
2003, demuestra que los medicamentos estimulantes protegen de la
adicción a los pacientes con TDAH.
Joseph Biederman, Timothy Wilens, Eric Mick, Thomas
Spencer and Stephen V. Faraone. Phamacotherapy of
Attention-deficit/Hyperactivity Disorder Reduces Risk for Substance
Use Disorder. Pediatrics, Vol. 104, n.º 2, August 1999.
Enlace al artículo completo:
http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/104/2/e20
Enlace a un resumen del artículo:
http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/abstract/104/2/e20
Joseph Biederman. Pharmacotherapy for
Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder (ADHD) Decreases the Risk
for Substance Abuse: Findings from a Longitudinal Follow-Up of
Youths With and Without ADHD. Journal of Clinical Psychiatry. 2003. Vol. 64 (suppl 11).
Enlace al artículo completo:
http://www.psychiatrist.com/supplenet/v64s11/v64s1101.pdf
Enlace
a un resumen del artículo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?db=pubmed&cmd=Retrieve&dopt=AbstractPlus&list_uids=14529323&query_hl=10&itool=pub
La Dra. Nora Volkow, Directora del
National Institute on Drug Abuse, del
NIH (National Institutes of Health), de los EEUU, y el importante neurocientífico
Dr. James Swanson, han
demostrado que la lenta entrada al cerebro del metilfenidato
(Ritalin), cuando se administra por vía oral, su ruta normal, y su
aun más lenta salida, lo diferencian de las drogas que producen
adicción.
Volkow, N.D. and James M.
Swanson. Variables That Affect the Clinical Use and Abuse of
Methylphenidate in the Treatment of ADHD. American J. Psychiatry.
160:1909-1918. 2003.
Enlace al artículo completo:
http://ajp.psychiatryonline.org/cgi/content/full/160/11/1909
Enlace al resumen del artículo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=pubmed&dopt=Abstract&list_uids=14594733
Existe evidencia de que el potencial de
abuso del metilfenidato, que ya de por sí es bajo, es aun menor en las personas que tienen TDAH, probablemente
por el mayor número de los transportadores de dopamina que tienen
en el cerebro.
Kollins, Scott H.
Comparing the Abuse Potential of Methylphenidate Versus Other
Stimulants: A Review of Available Evidence and Relevance to the ADHD
Patient. J Clin Psychiatry. 2003;64(suppl 11):14-18.
Enlace
a artículo completo (ver página 17):
http://www.psychiatrist.com/supplenet/v64s11/v64s1103.pdf
Enlace a un resumen del artículo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?db=pubmed&cmd=Retrieve&dopt=AbstractPlus&list_uids=14529325&query_hl=12&itool=pubmed_docsum
El potencial de abuso del
metilfenidato se limitaría, en el peor de los casos, a la inyección
intravenosa de tabletas de Ritalin diluidas en agua, acto
autodestructivo que implica inyectarse, además del metilfenidato,
otras substancias presentes en las tabletas, como
talco y almidón. Hay que considerar, además, que es un
hecho conocido que la vía endovenosa es infrecuente entre los
drogadictos de nuestro medio.
James M. Swanson and Nora
D. Volkow. Serum and brain concentrations of methylphenidate: implications for use and abuse. Neurosci
Biobehav Rev. 2003 Nov,27(7):615-21.
Enlace a un resumen de un artículo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=pubmed&dopt=Abstract&list_uids=14624806
También hay que señalar que jamás
se ha demostrado en humanos, el fenómeno conocido como sensibilización
que ocurre en animales de laboratorio. No existe evidencia alguna de
que los niños expuestos al metilfenidato o Ritalin estén en mayor
riesgo de volverse adictos a drogas en la edad adulta.
Investigadores del Child Study Center de la New York University han
estudiado este punto ampliamente.
Klein R. and Mannuzza S. Is there stimulant sensitivity
in children? J Atten Disord. 2002;6 Suppl 1:S61-3
Enlace a un resumen del artículo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=pubmed&dopt=Abstract&list_uids=12685520
Klein R. and Mannuzza S. Does stimulant treatment place children at risk
for adult substance abuse? A controlled, prospective follow-up
study. J Child Adolesc Psychopharmacol 2003 Fall; 13(3):273-82.
Enlace
a un resumen del artículo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=pubmed&dopt=Abstract&list_uids=14642015
Finalmente, por encima de todas
las evidencias presentadas, es razonable pensar que si el Ritalin
ayuda a normalizar la vida de quien padece TDAH —hecho
indiscutible—, el riesgo de caer en drogas por frustraciones
repetidas y limitación de las posibilidades de éxito, tiene
necesariamente que disminuir.
1
Las comunicaciones del Ministerio de Salud no han llegado a
tiempo para ser incluidas en este boletín; la Dra. Mazzetti está
de viaje y va a retornar la primera semana de octubre, según
informaron en su despacho. Esperamos publicar dichas
comunicaciones en el boletín n.º 6. Con la utilización del
nuevo recetario parece no haber problema alguno para conseguir
el Ritalin en cualquier farmacia o botica. Los trámites para
obtener los recetarios numerados aún no han sido simplificados.
El e-mail del Dr. Filomeno es armandofilomeno@telefonica.net.pe
SEGUIMIENTO: Hasta el 30.11.2004 los trámites para comprar los
recetarios especiales para el Ritalin seguían siendo engorrosos.
Artículo publicado en el boletín electrónico n.º 5 del
APDA, del 19 de septiembre del 2004.
Revisión de referencias bibliográficas y enlaces en septiembre del
2006.
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