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RESÚMENES
DEL CURSO SOBRE
DÉFICIT DE ATENCIÓN DEL 3 DE JULIO DEL 2004
II parte
PRUEBAS PSICOLÓGICAS
Psicóloga Maryta Calderón
maryta54@yahoo.com.mx
Es importante, a través de las pruebas psicológicas,
determinar el grado del TDAH y la presencia de otros
trastornos, principalmente en las áreas
relacionadas con el aprendizaje, comportamiento, y
la familia. Es así como con la ayuda de las
diversas pruebas podemos determinar la comorbilidad.
Se
tomarán en cuenta las siguientes áreas:
a) Área intelectua
b) Área
instrumental:
Atención y concentración
Lenguaje (oral, escrito, comprensivo, repetición,
denominación)
Memoria (inmediata a corto plazo y largo plazo;
visual, auditiva, táctil)
Estructuración espacial
Cálculo
Lateralidad
Gnosias (visual, espacial, auditiva, táctil)
Praxias (constructiva, ideomotora)
c) Área emocional:
Individual (ansiedad,
depresión, impulsividad, tolerancia a la frustración)
Familiar (estilos de crianza)
Escolar (conductas problema en el aula, estilos
educativos)
Baterías:
Escalas Weschler, Test de Tachados: simple y doble,
Figura Compleja (Andre Rey), Palabras de Rey, Test
de Clasificación de Tarjetas de Wisconsin, Test de
Colores y Palabras STROOP, Test Visomotor de Bender,
Test de Retención Visual de Benton, Test de
Autocontrol de Kendall, PEE- pd Estilos Educativos
(padres y maestros), Test de la Familia, Test de
Personalidad para niños CPQ, Satisfacción Familiar
Faces III.
ASPECTOS
NEUROBIOLÓGICOS DEL
SÍNDROME DE DÉFICIT DE ATENCIÓN
Dr. Alberto Arregui arregui@amauta.rcp.net.pe
Varios estudios han contribuido a la revolución en
las neurociencias en los últimos 100 años, y sobre
todo en los últimos 40. Por ejemplo, los trabajos
de Santiago Ramón y Cajal sobre el desarrollo de
las neuronas a fines del siglo XIX le merecieron,
junto con Camilo Golgi, el Premio Nobel de Medicina
en 1906. El descubrimiento de los neurotransmisores
y el estudio de las catecolaminas (noradrenalina,
dopamina, serotonina) en diversas funciones del
cerebro fueron claves en la década de los años 60
para entender aspectos químicos de la función
cerebral. La posibilidad de ver el cerebro en vivo,
de manera estática primero y luego de manera
funcional con la resonancia magnética y con la
tomografía de positrones, han permitido conocer las
partes del cerebro que se activan durante diversas
funciones como hablar, leer, ver, atender o escuchar
música. Estos conceptos y nuevos métodos han
permitido los avances en el entendimiento de muchos
problemas neuropsicológicos, entre ellos el
sindrome de deficit de atención (SDA). Nos
planteamos lo siguiente:
1. El SDA que se identifica en la niñez, ¿es un
problema de maduración de algunas regiones del
sistema nervioso central?, ¿existen otros problemas
neurológicos en los que la maduración del sistema
nervioso pueda tener un rol importante?
2. Concepto de
función ejecutiva y la neuropsicología del SDA.
3. Circuitos
de la región prefrontal del cerebro. Dopamina y el
circuito corteza – cuerpo estriado – tálamo –
corteza: Dopamina y desarrollo. Dopamina y el SDA.
4. Neurofarmacología
de las drogas estimulantes del sistema nervioso y el
sistema neural que utiliza dopamina.
5. Genética
de la dopamina y el SDA.
6. Estudios de
imágenes cerebrales estáticas y funcionales en el
SDA.
7. Localización
hemisférica en el SDA. Parece ser que el lado
derecho de la corteza prefrontal es el dominante en
la noción de espacio y dirección de la atención.
TRATAMIENTO
CON METILFENIDATO
Y OTROS MEDICAMENTOS ESTIMULANTES
Dr. Armando Filomeno armandofilomeno@telefonica.net.pe
La modalidad terapéutica más efectiva del TDAH es,
sin duda alguna, el tratamiento medicamentoso, que
se inició hace más de 60 años con los llamados
estimulantes; dicho nombre, que ha dado lugar a
muchos malentendidos y ha contribuido al temor
injustificado hacia este grupo de medicamentos, fue
aplicado a ellos por el efecto que producía en los
animales de laboratorio que se utilizaron en los
experimentos iniciales. El primero de dichos
medicamentos, y el que inició la terapéutica
eficaz del TDAH fue la anfetamina; el siguiente en
aparecer fue la dextroanfetamina (Dexedrine), más
efectiva que la anterior.
El metilfenidato (Ritalin) se introdujo hace
alrededor de 40 años y desde hace más de 30 es el
medicamento más utilizado; hace alrededor de 25 años
apareció la pemolina (Cylert), que ahora casi no se
utiliza por su toxicidad hepática. Al momento
actual, los medicamentos considerados más
efectivos, y de efectividad muy similar, son el
metilfenidato y la dextroanfetamina, utilizándos
este último a la mitad de la dosis del anterior; en
los últimos años ha aparecido una mezcla de cuatro
sales de anfetamina y de dextroanfetamina
(Adderall), de efectividad muy similar a la de esta
última; a diferencia del que elabora la mencionada
mezcla, el laboratorio que introdujo y elabora la
dextroanfetamina no muestra mayor interés en su
promoción ni en su venta.
De todos estos medicamentos estimulantes, el único
que ha estado a la venta en nuestro país en forma
continuada, y el único que se consigue en la
actualidad, es el metilfenidato, constituyéndose en
el único medicamento de eficacia indiscutible para
tratar el TDAH a cualquier edad; este medicamento es
efectivo en la gran mayoría de los casos, siendo
uno de los fármacos más seguros cuando se le
emplea adecuadamente. Sus efectos secundarios, salvo
la disminución del apetito, son infrecuentes y en
todo caso son leves y manejables; muy raras veces
justifican descontinuar la medicación. El
metilfenidato, a pesar de todo lo que se dice erróneamente
en su contra, tiene un bajo potencial de abuso y
disminuye el riesgo de drogadicción en los
pacientes con TDAH que son tratados adecuadamente
con él.
En nuestro medio solo se puede obtener el
metilfenidato de liberación inmediata, que obliga a
administrarlo dos o tres veces al día; la necesidad
de tomar una dosis en el colegio en muchos de los
casos, puede ser inaceptable para algunos pacientes
y padres. Las formas de liberación lenta, que le
permiten actuar durante ocho o doce horas (Ritalin
LA, Concerta), no están a la venta en el Perú.
Deben comentarse, asimismo, los excesivos controles
que existen en nuestro país con relación a la
venta del metilfenidato, que son responsables de que
muchos niños que necesitan el medicamento no lo
tomen.
MEDICAMENTOS
NO ESTIMULANTES EN EL TRATAMIENTO DEL
TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD
(TDAH)
Dr. Juan David Velásquez Tirado
velasquez_juan_david@lilly.com
No existe en la actualidad un tratamiento único que
sea totalmente
efectivo para el TDAH. Ningún tratamiento por si
solo, bien sea médico (ej: Ritalina®),
psicoeducativo (programas y ambientes escolares
especializados), o psicoterapéuticos (neuropsicológicos,
psicoanalíticos, psicoterapia cognitivo-conductual
etc), ofrece los beneficios y efectividad
de un plan de tratamiento combinado. Un plan
combinado incorpora a un mismo tiempo diversas
intervenciones: medicamentos, trabajos
psicoeducativos con los padres, psicoterapia
individual con el niño, enseñanza–tutoría
“remedial” (refuerzo) y una alianza de trabajo y
comunicación estrecha con los educadores. En cuanto
al tratamiento farmacológico, existen dos grupos de
medicamentos para el tratamiento del TDAH: Los
psicoestimulantes (ejemplo, Ritalina®), y los no
psicoestimulantes (ejemplo, Strattera®, Tofranil®,
Tryptanol®, etc.) El grupo de los psicoestimulantes
o simplemente estimulantes va a ser tratado en otro
aparte del curso por lo tanto solo voy a hacer
referencia a los medicamentos no estimulantes.
Medicamentos no estimulantes:
Comprende un grupo heterogéneo de medicamentos
utilizados para el tratamiento del TDAH, tales como
los antidepresivos (Tofranil®, Wellbutrin®,
Effexor®), antpsicóticos
(Neuleptil®, Melleril® - Risperdal®),
Anticonvulsivantes (Depakene®, Tegretol®) y otros
misceláneos como la clonidina (Catapresan®). Estos
medicamentos se caracterizan por no tener aprobación
por ninguna institución regulatoria a nivel mundial
(ejemplo: Administración de Alimentos y Fármacos
de Estados Unidos o FDA por sus siglas en inglés)
para el tratamiento del TDAH además de no contar,
la mayoría de ellos, con estudios serios y
concluyentes en población pediátrica, se utilizan
cuando los estimulantes no son bien tolerados por el
niño o están contraindicados, no son efectivos, o
simplemente los padres no desean este tipo de
medicamentos para sus hijos con TDAH. Generalmente
son usados también cuando hay comorbilidad (otro
trastorno asociado) como depresión, ansiedad,
trastorno de conducta, oposicionismo desafiante,
impulsividad y agresividad severas, autismo o
epilepsia. Otros como la clonidina (Catapresan®) se
utiliza cuando se presenta insomnio asociado a los
estimulantes.
Otro medicamento que forma parte de los no
estimulantes pero a la vez es el único de este
grupo aprobado para el tratamiento del TDAH niños,
adolescentes y adultos es la Atomoxetina o
comercialmente conocido como Strattera®. Dentro de
las principales ventajas de Strattera está su
dosificación una solo vez al día, lo que permite
cubrir los síntomas del TDAH en todos los aspectos
y áreas del funcionamiento de la vida del paciente,
es decir se asegura el efecto terapéutico no solo
en la escuela, sino también en su casa, con sus
amigos, sus juegos, sus deportes, etc. Además, se
disminuye significativamente el estigma que
representa el tener que administrar el medicamento
en la escuela, lo que consecuentemente redunda en
una mejor calidad de vida tanto para el paciente
como para todas las personas que conforman su
entorno. Strattera® actúa aumentando la
disponibilidad de unas sustancias químicas a nivel
cerebral (noradrenalina y dopamina) responsables de
regular la atención, la impulsividad y la actividad
motora en los pacientes con TDAH, sin aumentar la
dosis y sin modificar las funciones del sistema
nervioso central como las emociones, conductas y
percepciones. Los estimulantes se clasifican como
controlados, ya que tienen un alto potencial de
abuso; es decir, riesgo de ser usado con fines no
terapéuticos por personas que no sufren el
trastorno, por lo que su receta debe ser retenida al
momento de surtirse. Al ser Strattera® un
medicamento no controlado, por no tener potencial de
abuso, puede ser prescrito con gran facilidad, sin
necesidad de formularios especiales, recetas por
duplicado o prescripciones periódicas regulares
mensuales o bimensuales; además, no está sometido
a las regulaciones estatales, que frecuentemente
restringen su consecución y por lo tanto no
permiten un tratamiento constante y sostenido.
Por último, Strattera® ha demostrado un perfil de
tolerabilidad muy favorable, no solo en los estudios
que han sido realizados sino también en la inmensa
experiencia clínica de más de 1 500 000 pacientes
tratados en EEUU, Puerto Rico, Argentina y México
(países en los que hasta ahora ha sido
introducido). Sus efectos adversos son leves y
transitorios con la ventaja adicional de no tener
efecto sobre el peso y la talla, aparición de tics
y síntomas de ansiedad.
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