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En una convención
como esta —con alrededor de 1 500 asistentes de 20 países, y hasta 13 conferencias simultáneas— lo más que puede
proporcionarse es una visión personal de la misma, sobre los temas
de mayor interés para quien a ella asiste. Alrededor de la mitad de
los asistentes estaba constituida por padres de personas con TDAH y
adultos con el trastorno, y la mitad restante por profesionales:
profesores, terapistas, psicólogos y 150 médicos.
El
miércoles 27 hubo un curso sobre coaching en el TDAH, cuya más
importante expositora fue Nancy Ratey —la pionera de esta forma de
terapia—, que duró todo el día y que estuvo dirigido
a profesionales que trabajan en este campo.
El
jueves 28, por la mañana y por la tarde asistí a un curso sobre
actualización en la medicación del TDAH en niños y en adultos,
dictado por Peter Jensen y Jeffrey Newcorn, distinguidos psiquiatras
de niños y adolescentes, quienes son además importantes
investigadores. El Dr. Newcorn, a quien había conocido hacía un año
en una Conferencia Regional Latinoamericana en Cancún, ofreció
enviar un artículo para nuestro boletín electrónico, sobre
trastornos psiquiátricos asociados al TDAH.
La
Reunión Anual se inició oficialmente el jueves 28 por la tarde con
la recepción, seguida en la noche por una notable conferencia
dictada por el Dr. Edward Hallowell, que tuvo asistencia masiva,
en la que se enfatizó la necesidad de alentar, como punto central del
tratamiento, las habilidades especiales de cada persona con TDAH. La
nota anecdótica fue sobre un antiguo paciente suyo con TDAH, David
Neeleman, inventor del pasaje aéreo electrónico que ha tenido
efecto revolucionario y está siendo adoptado rápidamente por las
compañías de aviación; según el conferencista, no es difícil
suponer que Neeleman más de una vez pueda haber perdido un vuelo
por haberse olvidado de llevar consigo con su pasaje, debido a su déficit
de atención. Edward Hallowell es autor del libro Driven to
Distraction, de amplia difusión desde hace 10 años y de Delivered
from Distraction, que va a aparecer dentro de pocos meses; ambos
libros fueron escritos en colaboración con John Ratey, y están
dirigidos a un público amplio; es interesante hacer notar que ambos
autores son psiquiatras que tienen TDAH.
Las
otras dos conferencias centrales fueron dictadas por el psiquiatra
Harold Koplewicz y por el psicólogo Thomas Brown, siendo ambas
magistrales por el contenido y por la forma, pues ambos son
extraordinarios expositores.
Los
seminarios de investigación, efectuados también en la sala de
conferencias principal, presentaron varios temas relativos a
estudios de seguimiento, durante dos años y durante seis años, de
grupos de pacientes que habían recibido tratamiento con
metilfenidato, o terapia conductual, aisladamente o en forma
asociada, comparados con el tratamiento usual llevado a cabo en la
comunidad. De las posibles interpretaciones
de los resultados —sobre los cuales los propios autores
de los estudios discreparon públicamente entre ellos— me
quedo con la siguiente: en el estudio de dos años de duración, en
el cual el tratamiento medicamentoso fue el más exitoso, la
medicación fue controlada por los médicos especialistas y hubo un
seguimiento cuidadoso; en el seguimiento de seis años, en el cual
la ventaja inicial se perdió y al final los cuatro grupos tuvieron
resultados similares, el tratamiento medicamentoso fue proporcionado
por médicos no especialistas de la comunidad, quienes probablemente
no utilizaron las dosis convenientes y cuyo seguimiento
probablemente no fue adecuado. Como conclusión del punto anterior,
puedo decir que un tratamiento medicamentoso controlado por un médico
experto, con un seguimiento adecuado y con las diversas terapias
aplicadas de acuerdo a las necesidades de cada persona con TDAH,
constituye la modalidad terapéutica más efectiva.
Hubo
también una sesión en la que los participante se congregaron por
grupos de interés; a mí me tocó asistir al grupo internacional,
coordinado por el Dr. Michael Finkel, neurólogo norteamericano y el
Dr. José Bauermeister, psicólogo puertorriqueño. Aquí tocamos
puntos relativos a las peculiaridades y problemas de nuestros
respectivos países con relación al tema del TDAH.
Los
asistentes de habla castellana asistimos también a las sesiones del
FORO Iberoamericano, que nos permitió estrechar lazos con
profesionales de otros países, destacándose la participación
de María Teresa Hill, la presidenta del Foro, de los psicólogos
doctores José Bauermeister de Puerto Rico y Orlando Villegas,
peruano radicado en Detroit, del psicólogo Lic. Rubén Scandar, de
la Fundación TDAH de la Argentina y editor de la revista Terremotos
y Soñadores, y de la Dra. Gabriela Delgado Paulsen de México.
En
el almuerzo de trabajo del grupo internacional, se presentó el
resultado de una encuesta efectuada a través de Internet en varios
países sobre el TDAH, diseñada por el Dr. Russell Barkley; la
presentación estuvo a cargo del Dr. Michael Finkel.
El
domingo 31 de octubre y el lunes 1 de noviembre se efectuaron las
sesiones preparatorias de la ADHD Global Network, una entidad
internacional de coordinación y difusión del TDAH, que está en
proceso de formación. Solo pude asistir a la sesión de la mañana
del primer día por tener que tomar mi avión poco después del
mediodía.
Finalmente,
se anunció la Decimoséptima Conferencia Anual Internacional del CHADD, que se
efectuará en Dallas, Texas del 27 al 29 de octubre del 2005.
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